Jerusalén, 28 de octubre de 2026 (TPS-IL) — Mientras continúa el recuento de votos tras las elecciones de Israel, el sector del primer ministro Benjamín Netanyahu sigue dos estrategias paralelas: desacreditar la cooperación entre los partidos de la oposición y las facciones árabes, y persuadir a un partido opositor para que se sume a un gobierno liderado por Netanyahu, según informaron el miércoles medios israelíes.

Responsables del Likud consideran que la posibilidad de un gobierno minoritario de la oposición se está desvaneciendo, mientras que las divisiones internas dentro del bloque contrario a Netanyahu podrían jugar a favor del primer ministro.

Asimismo, cuestionaron el plan de la oposición de reemplazar al presidente de la Knéset, Amir Ohana, como medida inicial, argumentando que los desacuerdos sobre su sucesor descarrilarían el intento.

«Si yo fuera Bennett, ¿por qué le daría a Liberman la presidencia y le permitiría controlar la agenda? Y si fuera Liberman, ¿por qué le daría el control a Bennett?», planteó una fuente del Likud, al describir un punto muerto político que podría complicar los esfuerzos de la oposición.